Un forma sencilla y masiva de arte, poco valorada en su país natal, pero que logró tener importante influencia en Europa. El Ukijo-e, que significa pintura o imagen del mundo flotante, pero es mayormente conocida como Estampa japonesa, surge en Japón en el siglo XVII. Se realizaban mediante xilografía, una técnica de impresión por medio de una plancha de madera tallada, lo cual permitía su reproducción masiva. Por esta razón, las personas que los adquirían eran individuos que no podían pagar una obra de arte particular para colgar en su pared. Al principio, los Ukijo-e se elaboraban sin color, los que lo poseían eran pintados a mano luego del proceso de xilografía. Posteriormente, se desarrolló una técnica en la que también se podía agregar color al proceso de impresión, sin que fuera necesario el pintado a mano. Los temas normalmente abordados en estas obras eran relacionados a la cotidianidad de las ciudades, geishas hermosas, luchadores de sumo y actores populares, todos representados realizando actividades atractivas. También habían muchas obras de contenido sexual gráfico, pero este tema fue prohibido. Posteriormente, se hizo popular el abordar paisajismo en la estampa japonesa. El mejor ejemplo para esto son las Treinta y seis vistas del monte Fuji de Katsushita Hokusai. De esta serie, una de las piezas más reconocida es La gran ola de Kanagawa. Además de Hokusai, otros artistas de la estampa japonesa fueron Utamaro, Hiroshige, y Sharaku. Con la apertura del país nipón a occidente en la era Meji, siglo XIX, Europa comenzó a conocer el trabajo de los artistas del Ukijo-e. Estas obras de producción masiva se utilizaban en su país para actividades como envolver cerámica; sin embargo, la estampa japonesa en Europa fue una importante influencia para las corrientes artísticas que comenzaban a surgir. Se sabe que el mismo Claude Monet, artista impresionista francés, coleccionaba obras de estampa japonesa que venían con el té importando. Corrientes como el cubismo, artistas impresionistas como Monet y Degas, postimpresionistas como Van Gogh, modernistas como Klimt y fauvistas como Matisse se vieron influenciados por la estampa japonesa y sus colores planos. Esta influencia se conoce como el japonismo. Por Rashael A. Morales Gómez
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Septiembre 2020
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